17/5/10

tener el corazón blando

es cuando se piensa que no existen las malas intenciones, que todos los sentimientos son verdaderos, recíprocos y eternos. cuando nos meten en una olla gigante de agua hirviendo, pero sin dolor. nos van cocinando de a poco, poniendo aliños. Orégano, pimienta, merquén... y uno se va derritiendo con el olor y sabor de esas exquisiteces. te revuelven con una cuchara de palo, te agregan sal. Ahora a reposar... te sacan de todo ese liquido cálido y aromático, te ponen en una tabla y te cortan en pedacitos. tu piensas que es parte de... jamás te imaginas que vas a terminar en la barriga de algún gigante despiadado. Sin darte cuenta, perdiste todas tus defensas; ya no tienes piel, y estás blando... vulnerable. estás tan blando y débil que es posible desgarrarte con las manos... carne tierna. pero aún estás bañado en todos esos sabrosos adornos que te hacen sentir bien y seguro. ¿acaso no es importante para una buena salsa de tomate estar acompañado por suaves y finos trozos de pimentón, para sentirse mas completa? ¿Que sería de una lechuga sin limón en exceso? Te sientes débil, pero complementado. Te sientes frágil, pero acompañado. Lo que nadie te avisa es que... bueno, nadie te avisa. y terminas, como ya dije, dentro del estomago de un gigante despiadado.

Eso es, basicamente, para mí. Ahora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario